domingo 8 de enero de 2012
entre Chopin y Scott Weiland
Durante unos segundos sintió la conmoción mágica en su garganta, así como cuando se es adolescente y se sufre los primeros ahogos de fumador, igual a escondidas, tan satisfactorio hecho le dejó con la mirada puesta en los techos atardecidos y anaranjados, en sus latidos Stone Temple Pilot, aquella magia que no se describe con palabras trajo la noche y entonces, luego pudo disminuír su emoción indescriptible con Chopin, porque cuando se descubre que se está enamorado, el mundo sólo se puede sentir a través de la música.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada